La ley de la atracción: El secreto del éxito

La ley de la atracción: El secreto del éxito

Extendida actualmente en el mundo entero, como el poder secreto del Universo para alcanzar lo que quieres, la ley de la atracción ha logrado acaparar la atención de miles de personas que buscan alcanzar sus sueños. Pero ¿qué es realmente la ley de la atracción?

La ley de la atracción: El secreto del éxito

¿Qué es la ley de la atracción?

En la pseudociencia, es la creencia que atraemos lo que pensamos, ya sea de forma consciente e inconsciente, debido a que como explica esta ley, somos seres energéticos que según la frecuencia en que vibremos, recibiremos una respuesta en la misma frecuencia.

El libro El Secreto, escrito por Rhonda Byrne, popularizó esta creencia, al enseñar que «somos un imán poderoso del Universo» que atraemos con un poder magnético lo que queremos a través de nuestros pensamientos, o también, podemos crear nuestra realidad a través de nuestra mente.

Este creencia aunque es muy popular en la actualidad, es más antigua de lo que se piensa. Sus primeros antecedentes históricos, vienen del hinduismo, como la ley del karma, el budismo, el judaísmo y el cristianismo. En la biblia, adquiere el nombre de Fe.

Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.

Mateo 21:21

Aunque los proponentes actuales de la ley de la atracción, adjudican la raíz de esta ley a la física cuántica. Al considerar que todo pensamiento crea una energía que atrae energía similar. Esta creencia no ha sido comprobada científicamente.

¿Por qué se considera especial la Ley de la atracción?

Porque es un misterio. Aunque muchas personas confían en su poder, no saben en específico el por qué genera resultados, que hace que los pensamientos conviertan nuestra realidad. El libro El Secreto, hace una analogía bastante interesante, respecto al poder de la ley de la atracción.

La ley de la atracción funciona a través de la energía producida por nuestros pensamientos

Una torre de transmisión de televisión, emite señales a través de una frecuencia. Cuando la transmisión se encuentra en la frecuencia correcta, puede convertir la señal en imagen, que puedes ver en tu televisor. Si deseas cambiar de canal, simplemente cambias de frecuencia. De la misma manera, los humanos somos torres de transmisión, que trasmitimos a través de nuestra energía, frecuencias que atraviesan todo el mundo, y proyectan nuestra realidad. Esa frecuencia son los pensamientos, que atraen cosas semejantes, según la frecuencia en la que te encuentres. (El secreto revelado p.11)

Por ello, es curioso ver personas exitosas, que parecen tener demasiada «suerte», pues todo les sale bien en la vida. O por el contrario, personas sumamente negativas y quejambrosas, que parecen tener siempre la desgracia detrás de ellos. Sus pensamientos, efectivamente han creado su realidad.

¿Como aplicar la ley de atracción para atraer el éxito?

Si eres demasiado racional y lógico, pensarás que la creencia que los pensamientos tienen poder, no es más que el repertorio de charlatanes, que buscan obtener dinero, a través de generar esperanza en sus oyentes en algo que realmente no sabemos si existe. Pero acaso, ¿los que hablan de la fe, no se consideran locos también?

Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.

Hebreos 11:1

Este es el principio de la fe o la ley de la atracción. Confías de tal manera que ese algo suceda, aunque aún no se ha manifestado, para así recibirlo. Si, bastante paradójico ¿no crees?

Para utilizar el poder de la ley de la atracción, no debe haber lugar para la duda. Crees o no. Así es cómo funciona.

1. Toda manifestación física comienza con una vibración

Los pensamientos se transforman en una vibración, que se convierten en sentimientos y emociones. Cuando tienes un pensamiento, este pensamiento afecta tu estado de ánimo, de tal manera que este estado de ánimo, te capacita para recibir, una frecuencia similar a la que estás pensando y sintiendo.

Por ejemplo: Juliana se levanta apurada, pues se dio cuenta que su alarma no sonó para ir a trabajar y es demasiado tarde, se baña en 2 minutos, recoge su cabello, y sale corriendo de su casa. Justo cuando sale de su casa, el autobus pasa, y aunque le hace la señal de alto, este no para. Su mente empieza a pensar, que se levantó con el pie izquierdo. Se siente ansiosa y angustiada. De repente, empieza a llover y justo dejó la sombrilla en la casa, por salir de afán. Su mente dice: ¡No puedo estar peor! Después de una hora y media, logra llegar a su trabajo, mojada, mal geniada y estresada. Su jefe le regaña por llegar tarde a la reunión que tenía programada. Durante todo el día, piensa que su día es horrible y que solo a ella le pasan este tipo de cosas.

Recibe una llamada de su madre, ha visto a su novio muy cariñoso con otra mujer, Juliana se siente destrozada. ¿Acaso podría pasarle algo peor? De camino a su casa, decide tomar un taxi, necesita pensar en lo que le contó su madre sobre su novio, pero para su mala suerte el taxi, queda varado en medio de la autopista, así que triste y frustrada, se ve en la necesidad de caminar hasta llegar a su casa. Ya en su cama, con ampollas en los pies, después de caminar por dos horas, se pregunta: ¿Que hizo para merecer lo que le está pasando? ¿Acaso es una mala persona? Al final llega a la conclusión, que la mala suerte le persigue todo el tiempo.

¿Qué pasó con Juliana para que viviera este tipo de situaciones? No, no es mala suerte. Sus pensamientos fueron negativos todo el día, afectando sus emociones de tal manera, que atrajo más situaciones negativas.

2. La importancia de la emoción y el sentimiento en la ley de la atracción

Pensar lo que quieres atraer no es suficiente. Es necesario manifestarlo desde la emoción. Es decir, debes no solo creer con tu mente, sino sentirlo desde la emoción y el sentimiento de gratitud, como si ya hubiese llegado.

Por ejemplo: Deseas comprar la casa de tu sueños, empiezas no solo a visualizar, sino a sentirte feliz, como si ya la hubieses recibido, das gracias a Dios o al Universo por la casa soñada. Sin embargo, si mientras realizas el ejercicio, te sientes incapaz, angustiado, preocupado porque no puedas comprar aquella casa, tus sentimientos negativos, harán que no puedas conseguir tu casa soñada.

Si quieres conseguir lo que deseas, debes vivir desde la emoción, como si ya lo hubieses recibido.

3. No debe existir apego

Lo que deseas no debes pedirlo desde un estado de necesidad y desesperación, pues aquello que deseas no se manifestará. Si, suena algo absurdo. Pero aunque desees con todas tus fuerzas, no debe existir un sentimiento de apego, que genera un estado de ánimo negativo, lo contrario a las emociones positivas como la gratitud y la felicidad, que solo se genera desde un estado de libertad, como cuando sabes que ya tienes lo que deseas.

Es decir que si quieres recibir lo que deseas, debes estar en el fluir correcto, agradeciendo a Dios o al Universo, por lo que has recibido, y sintiéndote alegre por haberlo recibido (aunque no haya llegado), pero sin tener el afán de recibirlo.

4. Practica, practica y practica

Si quieres empezar a manifestar tus deseos, empieza con cosas pequeñas. Por ejemplo: la llamada de una oferta de trabajo, la invitación a comer por parte de un amigo, la llamada de la persona que te gusta, etc.

Cuando aprendes a practicar con pequeñas cosas, empiezas a desarrollar la habilidad para manifestar cosas mucho más grandes en un futuro.

Aunque el proceso parece simple, no es para nada fácil. Nuestra mente está programada de tal manera, que ha generado pensamientos limitantes que obstaculizan nuestros deseos de manifestar nuestros sueños. En el proceso de manifestación, aparecerán piedras en el camino, que fueron sembradas, ya sea desde tu niñez, por tu familia o por la sociedad en la que vives. No obstante, la buena noticia es que puedes reprogramar tu mente, para eliminar los pensamientos limitantes, y alcanzar el éxito que deseas.

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