Eventos del Fin del Mundo: La apertura de los primeros seis sellos

La quinta parte de un extenso estudio sobre los Eventos del Fin descritos en la Biblia. Hoy hablaremos de la apertura de los primeros seis sellos del libro sellado.

Los primeros seis sellos y los cuatro jinetes del apocalipsis

En el anterior artículo hablamos sobre el libro sellado y el único que tiene el poder de desatar sus sellos: Cristo. Ahora para tener en cuenta los sucesos que acontecen después de abrir cada sello, son los mismos eventos de los «dolores de parto» que mencionó Jesús a sus discipulos en Mateo 24 y que ya se explicó con detalle en el primer artículo de este estudio. Por eso veremos varias similitudes entre unos y otros.

Los primeros seis sellos

Dentro este relato, se presentan los muy conocidos «cuatro jinetes del apocalipsis».

El primer sello

Menciona a un jinete en un caballo blanco.

Mientras miraba, el Cordero rompió el primero de los siete sellos que había en el rollo.[a] Entonces oí que uno de los cuatro seres vivientes decía con voz de trueno: «¡Ven!». Levanté la vista y vi que había un caballo blanco, y su jinete llevaba un arco, y se le colocó una corona sobre la cabeza. Salió cabalgando para ganar muchas batallas y obtener la victoria.

Existen varias teorías sobre la identidad de este jinete que cabalga el caballo blanco, la más aceptada sugiere que es el anticristo. Si leíste con detalle, se menciona que este personaje lleva un arco, pero sin flecha alguna, lo que podría indicar que se trata de un «conquistador diplomático»; alguien que amenaza con la guerra, pero es capaz de sugerir una paz sin derramar una gota de sangre.

El segundo sello

Se menciona a un jinete en un caballo rojo o bermejo.

Cuando el Cordero rompió el segundo sello, oí que el segundo ser viviente decía: «¡Ven!». Entonces apareció otro caballo, de color rojo. Al jinete se le dio una gran espada y la autoridad para quitar la paz de la tierra. Y hubo guerra y masacre por todas partes.

La misión principal de este jinete es quitar la paz de la tierra. Su característico color rojo, podría significar el derramamiento de sangre que habrá por causa de la guerra. La gran espada que lleva consigo, simboliza la violencia con la que actuarán los hombres entre sí en el fin de los días.

El tercer sello

Se menciona a un jinete en un caballo negro.

Cuando el Cordero rompió el tercer sello, oí que el tercer ser viviente decía: «¡Ven!». Levanté la vista y vi un caballo negro, y el jinete llevaba una balanza en la mano. Y oí que una voz que salió de entre los cuatro seres vivientes decía: «Un pan de trigo o tres panes de cebada costarán el salario de un día.[b] Y no desperdicies[c] el aceite de oliva y el vino».

Este jinete simboliza el hambre que vendrá sobre la tierra, como consecuencia de las guerras mencionadas en el sello anterior. La balanza en la mano, simboliza el poder que tiene sobre los alimentos.

Sin embargo, es importante entender que se está hablando sobre las señales del fin, no del fin absoluto del mundo. Por lo tanto, aunque el jinete del caballo negro causará una gran hambruna, no será del todo intensa como para matar. El texto dice que habrá cantidades de trigo y cebada disponibles, que tendrán un valor muy elevado (equivalente a un salario de un día trabajado), y que el aceite y el vino no serán afectados.

El cuarto sello

Se menciona un jinete en un caballo amarillo.

Cuando abrió el cuarto sello, oí la voz del cuarto ser viviente, que decía: Ven y mira.

Miré, y he aquí un caballo amarillo, y el que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades le seguía; y le fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad, y con las fieras de la tierra.

Este jinete simboliza la muerte. Su color amarillo, representa la palidez de una persona muy enferma o muerta. Le sigue el Hades (el lugar de los muertos), porque la muerte y el Hades son compañeros inseparables.

El poder de este jinete es terrible porque tiene la capacidad de matar, pero parcialmente, pues sólo afectará a la cuarta parte de los habitantes de la tierra. Llevará a cabo su propósito, a través de espada, hambre, mortandad, pestilencia o fieras.

En cuanto a la mención de las fieras, es importante recordar que a través del relato bíblico, Dios ha usado diferentes animales para castigar la hombre. Por ejemplo, las plagas de Egipto, las serpientes venenosas en el libro de Números 21: 4-8, avispas en  Éxodo 23: 28-29, leones en 2 Reyes 17: 24-26, osos en 2 Reyes 2:24 y diversas plagas de insectos en Joel 1: 4.

Es curioso ver que aunque Dios creó los animales para que le ayudaran al hombre, en los últimos días el ser humano sufrirá la amenaza y muerte a causa de los mismos. El aumento de las fieras del cuarto sello, será resultado de la tierra despoblada por la muerte.

 

Luego de los cuatro jinetes del apocalipsis, vienen los  tres últimos sellos. 

El quinto sello

Presenta a los mártires en el cielo. 

Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de todos los que habían muerto como mártires por causa de la palabra de Dios y por haber sido fieles en su testimonio. 10 Ellos clamaban al Señor y decían: «Oh Señor Soberano, santo y verdadero, ¿cuánto tiempo hasta que juzgues a la gente de este mundo y tomes venganza de nuestra sangre por lo que nos han hecho?». 11 Entonces a cada uno de ellos se le dio una túnica blanca, y se les dijo que descansaran un poco más hasta que se completara el número de sus hermanos, los consiervos de Jesús que se unirían a ellos después de morir como mártires.

El relato cambia de escenario, ya no es en la tierra sino en el cielo. Allí se habla de las personas creyentes que confiaron su fe en Cristo y que durante los primeros meses de la tribulación fueron asesinados por causa de ello. Hoy en día muchos creyentes son asesinados por su fe.

Nota: La palabra Tribulación hace referencia a los tiempos previos a la Gran Tribulación. Serán tiempos de crisis pero no serán los 7 años de tribulación que habla la Biblia.

El sexto sello

Se menciona caos y devastación universal.

12 Mientras yo miraba, el Cordero rompió el sexto sello, y hubo un gran terremoto. El sol se volvió tan oscuro como tela negra, y la luna se volvió tan roja como la sangre. 13 Entonces las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra como los higos verdes que caen de un árbol cuando es sacudido por el fuerte viento. 14 El cielo fue enrollado como un pergamino, y todas las montañas y las islas fueron movidas de su lugar.

15 Entonces todo el mundo —los reyes de la tierra, los gobernantes, los generales, los ricos, los poderosos, todo esclavo y hombre libre— se escondió en las cuevas y entre las rocas de las montañas. 16 Y gritaban a las montañas y a las rocas: «Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro de aquel que se sienta en el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque ha llegado el gran día de su ira, ¿y quién podrá sobrevivir?».

Este fragmento del Apocalipsis, ya no habla de sucesos simbólicos sino literales, que se darán como señales del fin de los tiempos. 

Jesús en su discurso del monte de los olivos, habló acerca de acontecimientos literales que ocurrirán en la tierra cuando Dios derrame su ira. Este relato paralelo debe ser interpretado desde el mismo enfoque.

Los terribles eventos del sexto sello, empiezan con un terremoto sin precedentes. Si miramos la historia, han habido muchos terremotos y habrá muchos más con mayor fuerza de destrucción en la primera parte de la tribulación (Mateo 24:7). Este terremoto será tan intenso que solamente será sobrepasado por el terremoto que ocurrirá al final de la Gran Tribulación.

18 Entonces rugieron y retumbaron truenos, y salieron relámpagos; y se produjo un fuerte terremoto, el peor desde que el hombre fue puesto sobre la tierra.

Continuando con los eventos producidos por el sexto sello, se habla que habrá señales en los cielos, que nunca antes el ser humano ha visto (v-12). La tela negra que se menciona en el texto, es símbolo de la tristeza, la desesperación y la muerte.

Los profetas del Antiguo Testamento también describieron el extraño y aterrador fenómeno de la luna convertida en sangre. (Isaías 13: 10 y Joel 2:10).

Imagínate como el mundo se desestabilizaría si llegase a afectarse el ciclo normal del día y de la noche.

También en el texto se habla sobre estrellas cayendo a la tierra el cielo quebrado y una gran consternación mundial. Esto hará que las personas huyan a esconderse invadidos por el pánico, y aunque las señales las verán con sus propios ojos, sus corazones endurecidos, no buscarán a Dios, sino que continuarán siguiendo al anticristo.

Hasta acá hemos llegado con el estudio de los primeros seis sellos. El séptimo sello será el tema del siguiente estudio.

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