El Asesinato de la Dalia Negra

El Asesinato de la Dalia Negra

Biografía

Dalia Negra. Elizabeth Short

El nombre real de la Dalia Negra, era Elizabeth Short, nacida en Boston el 29 de Julio de 1924, y fallecida a sus 22 años de edad. Cuando ella era aún pequeña, su padre simuló su muerte tras una crisis emocional por la bancarrota en que quedó (ocasionada por la caída de la bolsa de Wall Street), para luego de 10 años aparecer nuevamente ante su familia rogando perdón. La única que perdonó a su padre fue Elizabeth, quien decidió irse a vivir con él a California, sin embargo no duraría mucho tiempo con él, debido a que él solo la usaba como su esclava para los quehaceres de la casa.

Durante los años siguientes, después de salir de la casa de su padre, ella aprovechó su belleza para seducir a muchos hombres, que de alguna manera la sustentaban, aunque fueron pocos los hombres que tuvo de novio y con los cuales llegó a intimar.

Elizabeth deseaba ser una estrella de Hollywood, por lo que solía ir a bares donde concurrían este tipo de personas para ver si podía conocer algún director que le ofreciera algún contrato como actriz o modelo. Desafortunadamente en medio de su búsqueda, llegó a conocer y a juntarse con gente de mala reputación.

Hallazgo del cuerpo

En la mañana del 15 de enero de 1947, una señora llamada Betty Pen Singer, pasaba con su hija, junto a un terreno que estaba en construcción, su hija le mostró lo que parecía ser un maniquí roto por la mitad, que yacía en medio del pasto, pero cuál sería la sorpresa de la madre al percatarse que lo que veían sus ojos no era un maniquí, si no el cuerpo destrozado de Elizabeth Short. Betty inmediatamente alertó a las autoridades.

El cuerpo de Elizabeth se encontraba dividido en dos partes, cortada por la cintura, sus brazos estaban en una extraña posición, levantados sobre su cabeza. Habían sacado todos sus órganos y no tenía una gota de sangre. En su rostro tenía una laceración, comúnmente llamada como la sonrisa de Glasgow (idéntica a la sonrisa del Guasón). Su cuerpo había sido limpiado, además que los cortes que habían hecho en su cuerpo, habían sido bastante finos lo que significaba que su asesino tenía conocimiento quirúrgicos.

Durante la autopsia se comprueba que había estado bajo tortura durante tres días seguidos antes de morir. Uno de sus muslos lo cortaron y lo incrustaron por su vagina, fracturaron sus piernas con lo que parecía ser un bate de béisbol, también su cráneo estaba fracturado, la asfixiaron y en sus muñecas encontraron marcas de cuerdas. Para identificarla tomó varios días puesto que sus dedos estaban húmedos lo que no permitía identificarla por sus huellas dactilares.

Algo que sorprendió a los forenses fue que su cuerpo parece que lo hubiesen arreglado después de muerta, limaron y pintaron sus uñas, pintaron su cabello con un color rojizo, arrancaron un tatuaje que tenía y lavaron su cuerpo. Como si el asesino quisiera verla presentada después de muerta.

Investigación del caso

Se le denominó como la «dalia negra», debido a una película que se había estrenado en esa época llamada Dalia Azul, donde también ocurre un asesinato, por eso adquirió el nombre de «dalia» y «negra» porque a Elizabeth le gustaba vestirse de negro para verse más elegante, además de tener un hermoso cabello negro. Este caso fue bastante difícil, debido a que los sospechosos del crimen eran más de 400 hombres.

Un día un hombre llamó al periódico de los Ángeles (Angeles Examiner), afirmando que era el asesino y que estaban haciendo un trabajo muy mediocre como para descubrir quién era él. El periódico para comprobar la veracidad de sus palabras le pidieron pruebas, por lo que él les hizo llegar: el registro civil de Elizabeth, fotos de ella, artículos de periódico que llevaban su caso y una libreta con los números de teléfono de las personas más cercanas a ella.

Gracias a esta libreta se pudo obtener información de muchas personas, pero todas fueron descartadas como los autores del crimen. Sin embargo, al parecer un hombre casado de 25 años, llamado Robert Red, fue el ultimo que estuvo con ella antes de su desaparición, este hombre la invitó a subir a su carro cuando la veía pasar por la calle y ella accedió, después la llevó a un motel, pero según él cuenta, ella nunca estuvo dispuesta a hacer algo con él, así que solo durmieron, a la mañana siguiente, ella le había dicho a él que iría a la estación de autobus a entregar una maleta y luego al Hotel Cecil a encontrarse con su hermana, por lo que él se ofreció a llevarla en su carro al autobus y luego al hotel. En un principio se le culpó del asesinato de la Dalia Negra, pero su esposa negó que fuera él, puesto que él nunca se ausentó durante el tiempo que ella desapareció.

Muchos sospechosos, ningún culpable

Debido a la popularidad del caso, muchas personas se hicieron pasar por el asesino de Elizabeth, pero solo lo hacían para llamar la atención, además que los periódicos obstaculizaron la investigación debido a que querían tener la primicia antes que la policía, lo que llevó a que muchas pistas se perdieran, se entorpeciera el caso y nunca se encontrara pistas del culpable.

La teoría de Steve Hodel

George Hodel

Después de muchos años de investigación, un investigador privado llamado Steve Hodel, salió a decir que él sabía que su padre George Hodel, había sido el asesino y que tenía pruebas para comprobarlo.

Steve cuenta que en el año 1999 descubrió un álbum viejo de su padre, donde había fotografías de una mujer muy parecida a Elizabeth Short, su padre era médico y vivió en la misma ciudad en la que vivía Elizabeth, por lo que cuentan varias personas a George lo habrían visto salir en varias ocasiones con ella, al parecer tuvieron un romance, además que su consultorio quedaba a dos cuadras del Hotel Cecil donde ella prestó su imagen como modelo y se estaba hospedando.

Steve afirma que la rara posición que tenían los brazos de Elizabeth cuando la encontraron, se debía a que su padre era aficionado a un artista llamado Man Ray, este artista tiene un cuadro llamado el Minotauro, que tiene la misma posición en la que ella fue encontrada. También afirma que para aquella época su padre había comprado unas bolsas de cemento para remodelar la casa, bolsas que fueron encontradas en el lugar del crimen. Otras personas que habían pasado antes por aquel lugar, afirman haber visto un carro igual al que George manejaba por aquel entonces.

Para lograr llevar a cabo la tortura y asesinato de Elizabeth, George aprovechó que su esposa e hijos (incluyendo a Steve) se habían ido a otro estado de visita, lo que le dio tiempo para llevar a cabo su crimen. Steve también corroboró la letra de las cartas que hizo llegar el asesino, con la letra de su padre, y parecía ser la misma.

Steve debido a su profesión, quiso contactar a otros detectives que llevaron el caso en aquella época, y dio con el investigador principal del caso. El investigador le confirmó que su padre George efectivamente había estado entre los sospechosos del crimen, y por eso había puesto micrófonos escondidos en su casa, entre las muchas grabaciones que logro guardar, George hablaba de abortos clandestinos que realizaba, y que sabía que era un sospechoso de la muerte de la Dalia Negra pero que jamás lo iban a atrapar. Por eso Steve afirma que la policía a pesar de tenerlo como principal sospechoso del crimen, jamás fue capturado para evitar problemas de orden, por el tema de los abortos ilegales que él llevaba.

En 1950 George se fue a vivir a Filipinas, donde ejerció su profesión y conoció su última mujer con la que volvería a los Angeles, diez años después.

Hasta el día de hoy el crimen de la Dalia Negra sigue ser resuelto, aunque todo apunte a que George Hodel fue el asesino, la policía nunca aceptó de manera oficial que fue él, por lo que este crimen sigue siendo todo un misterio.

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